La instalación de tarima flotante es una de las mejoras que más transforma una casa: cambia la estética, el confort y la sensación de “obra nueva”. Pero para que salga bien, hay que entender qué influye en el precio por m² y qué errores encarecen (o estropean) el resultado.
Qué incluye normalmente un presupuesto de tarima

- Retirada del suelo anterior (si aplica).
- Preparación/limpieza de base.
- Colocación de manta o base aislante.
- Instalación de tarima y remates.
- Rodapiés (según se contrate).
Factores que más afectan al precio por m²
- Nivelación del suelo (si hay desniveles, se complica).
- Estado del soporte (humedad, irregularidades, baldosas sueltas).
- Recortes y remates (puertas, pilares, esquinas, pasillos).
- Rodapiés: poner nuevos suele mejorar el acabado final.
- Metros reales y distribución: pasillos y recovecos aumentan tiempo.
Errores típicos (y cómo evitarlos)
- No revisar humedad: puede provocar levantamientos.
- No dejar juntas de dilatación: aparecen crujidos y deformaciones.
- Rodapié mal rematado: se ve “barato” aunque la tarima sea buena.
- No coordinar con pintura: lo ideal es planificar el orden de obra.
Si además vas a pintar, coordinar fases ayuda a evitar repintes y remates feos. Te puede servir: cómo pedir presupuesto de pintura en Madrid.
¿Cuánto cuesta instalar tarima flotante? (orientativo)
El coste final depende de si hablamos de:
- Solo mano de obra
- Material + mano de obra
- Con/sin retirada de suelo y con/sin rodapiés
Para estimar por vivienda, mira esta guía por tamaños: cuánto cuesta poner tarima en un piso de 60/70/90 m².
CTA: si lo quieres dentro de una reforma de interiores
Si estás coordinando varias partidas (pintura, albañilería, suelos, remates), pide presupuesto y lo valoramos según tu caso:
Solicitar presupuesto en Grupo Gaetano



